Pulverizadores

Pulverizadores

Sanihabitat ha hecho una selección de los mejores pulverizadores y mochilas para fumigar que ahora mismo puedes encontrar en el mercado para su uso en huertos y jardines.

Pulverizadores manuales de uso ocasional para fumigar plantas o pequeñas superficies.

Mochilas para fumigar de mayor capacidad para su uso en jardines y huertos de mayor tamaño.

Selección de las mejores marcas y productos para fumigar por su excelente relación calidad/precio.

Destacamos la marca MATABI, líder indiscutible en equipos para fumigación.

Si necesitas fumigar insecticidas, fungicidas, herbicidas o cualquier otro producto fitosanitario y si necesitas consejo, no dudes en preguntarnos.

En Sanihabitat te aconsejamos sobre el pulverizador que más te conviene y sobre su uso.

10 productos
   

QUÉ ES UN PULVERIZADOR Y PARA QUÉ SIRVE

Un pulverizador es un aparato que consta de un depósito para líquido, un mecanismo de presión y una boquilla de salida que sirve para rociar líquidos con determinada presión y tamaño de gota sobre las plantas.

Los productos que se pulverizan sobre las plantas suelen ser insecticidas para eliminar plagas, fungicidas para hongos y fertilizantes foliares.

Aparte de su uso para fumigar las plantas, en otros ámbitos se pueden usar para rociar cualquier líquido que queramos aplicar en forma de spray, por ejemplo productos de limpieza e higiene.

TIPOS DE PULVERIZADORES

Los pulverizadores más utilizados en el ámbito del hogar, jardinería doméstica y huertos urbanos son de acción manual, aunque desde hace algunos años los modelos eléctricos están teniendo una gran demanda.

Los modelos de gasolina se usan poco en los ámbitos señalados, siendo más utilizados en jardinería y agricultura profesional, donde las superficies a tratar son mayores y el uso es más intenso.

PULVERIZADORES DE PISTOLA O GATILLO

Los pulverizadores de pistola suelen tener poca capacidad y se accionan apretando un gatillo. Son adecuados en el ámbito doméstico para fumigar plantas de interior, terrazas, patios, plantas aisladas del jardín y pequeños huertos urbanos. Con estos pulverizadores podemos también podemos aplicar simplemente agua, para humedecer las hojas de las plantas que necesitan humedad ambiental, o limpiar el polvo de las hojas.

FUMIGADORAS DE PRESIÓN PREVIA

Estos pulverizadores funcionan mediante un mecanismo manual que se acciona manualmente y bombea aire al depósito, comprimiendo este aire y el líquido que contiene.

La presión que se obtiene mediante este sistema de accionamiento es suficiente para varios minutos de autonomía y para conseguir un mayor alcance de pulverización.

Cuando la presión baja hay que volver a realizar la misma operación de bombeo.

La mayoría de estos pulverizadores se transportan mediante un asa situado en la parte superior, que al mismo tiempo sirve de mecanismo para introducir la presión.

Algunos modelos vienen equipados con una cinta de transporte y uso tipo bandolera, para colgarla al hombro mientras se fumiga.

MOCHILA DE FUMIGAR

Se denomina mochila de fumigar o de espalda a los pulverizadores que llevan dos asas o correas que sirven para ser transportados sobre la espalda como una mochila.

Las fumigadoras capacidad comprendida generalmente entre los 10 y los 20 litros y la presión se consigue accionando arriba y abajo una palanca lateral.

La presión que se consigue con el varios accionamientos de la palanca proporciona un funcionamiento prolongado antes de volver a cargar.

Con las mochilas de fumigar se consigue todavía mayor presión y alcance, siendo adecuados para fumigar jardines, huertos, frutales, setos, etc.

FUMIGADOR O PULVERIZADOR ELÉCTRICO

Gran invento. Son pulverizadores para fumigar prácticos, autónomos y cómodos.

Funcionan mediante baterías que se cargan previamente y no requieren accionamiento manual de ningún tipo para conseguir la presión, que es proporcionada por una bomba de presión eléctrica.

Su capacidad de autonomía varía según el modelo, la marca y su precio. Son pulverizadores muy recomendables si son de una marca de garantía.

CÓMO ELEGIR UN PULVERIZADOR

Pulverizadores recomendados según la intensidad de uso:

Para un uso bajo y ocasional se pueden comprar los modelos más económicos, siempre dentro de una fabricación de calidad y una marca de garantía que, por supuesto, nos asegure cierta durabilidad y un pulverizado eficaz.

En función del uso más o menos intenso que le vayamos a dar será mejor seleccionar modelos de gama media o alta que nos garanticen muchos años y horas de trabajo.

Pulverizadores recomendados según el ámbito de aplicación:

Los pulverizadores de menor capacidad son adecuados para fumigar plantas de interior, plantas en maceta, terrazas, pequeños huertos urbanos, etc.

Para fumigar jardines y huertos necesitaremos un fumigador de mayor capacidad, ya que la superficie a tratar será mayor. En este caso la mejor opción es una mochila para fumigar.

Hay que tener en cuenta también la distancia y altura de las plantas o cultivos a tratar, para llegar a setos altos, trepadoras o árboles necesitaremos un fumigador de mayor presión y alcance.

No cabe duda de que, a mayor capacidad y presión, la fumigación se hará más rápida y fácil, pero también hay que tener en cuenta que los modelos de mayor tamaño pueden resultar incómodos y poco funcionales para trabajar en espacios reducidos o en interiores.

Los componentes más importantes de un pulverizador:

Las partes más importantes de un pulverizador son las siguientes:

El depósito: determina su capacidad. Mejor si es traslúcido y con marcas de nivel de contenido.

La manguera: conecta el depósito a la lanza que sostenemos en la mano, debe ser de material flexible y duradero.

La lanza: Tiene que ser de material ligero y resistente.

Palanca de accionamiento y empuñadura: preferiblemente ergonómica y precisa.

Boquillas: fundamentales para una correcta pulverización, deben ser regulables para poder seleccionar de forma precisa el tamaño de la gota.

Los pulverizadores de mayor calidad están equipados con boquillas muy regulables para según el tratamiento que se vaya a aplicar (insecticidas, fungicidas, herbicidas, etc.), ya que no todas las fumigaciones se hacen con el mismo tamaño de gota.

Correas de sujeción: han de ser cómodas, resistentes y de buen material.