Abonos y fertilizantes

Abonos y fertilizantes

Abonos y fertilizantes para las plantas, el huerto y el jardín.

En esta sección de nuestra tienda puedes comprar abonos y fertilizantes.

Tenemos los mejores abonos para que tus plantas y cultivos crezcan sanos, vigorosos, productivos y espectaculares.

Si no sabes que tipo de fertilizante elegir, debajo de la página tienes una guía que te servirá de ayuda para tu compra.

Y si necesitas asesoramiento personalizado, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, llevamos más de 25 años abonando jardines, huertos y todo tipo de plantas, tienes toda nuestra experiencia a tu disposición.

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¿Qué es un abono?

Los abonos son productos fertilizantes que aportan los nutrientes necesarios para que las plantas se alimenten.

Estos son los 14 nutrientes que las plantas necesitan:

  • Macronutrientes primarios: nitrógeno (N), fósforo (P), potasio (K).
  • Macronutrientes secundarios: azufre (S), calcio (Ca), magnesio (Mg).
  • Micronutrientes: boro (B), cloro (Cl), cobalto (Co), cobre (Cu), hierro (Fe), manganeso (Mn), molibdeno (Mo) y zinc (Zn).

La carencia de uno o varios de estos nutrientes siempre será perjudicial para la planta, y afectará negativamente a su salud, aspecto, desarrollo, e incluso a su supervivencia.

Diferencias entre abono y fertilizante

En su origen, el abono siempre era un producto natural, orgánico y generalmente sólido.

Su procedencia principal eran los estiércoles y las camas de los animales de granja, o el aprovechamiento de la biomasa vegetal resultante de las cosechas.

Estos abonos han sido usados desde tiempos muy remotos para fertilizar los cultivos, al mismo tiempo que mejoraban sustancialmente la textura del terreno y sus propiedades físicas.

Después llegaron los fertilizantes, que comenzaron siendo productos industriales de procedencia química o mineral.

Los fertilizantes aportaban nutrientes, sin enriquecer con materia orgánica los sustratos de cultivo, ni mejorar sus propiedades físicas.

De forma simple podemos resumir que, en un principio, los abonos aportaban nutrientes y mejoraban el suelo, mientras que los fertilizantes sólo aportaban nutrientes.

Pero hoy en día no hay prácticamente diferencia entre un abono y un fertilizante, ya que las mismas marcas comerciales utilizan indistintamente cualquiera de los dos términos para definir un producto orgánico o mineral.

La diferencia entre abono y fertilizante se ha difuminado. Quizás, lo que antes diferenciaba un producto de otro ahora se distingue bajo la definición de orgánico o inorgánico.

Siendo el producto orgánico el que, además de aportar nutrientes, mejora las propiedades y la calidad del terreno, y el producto inorgánico el que sólo aporta nutrientes.

Tipos de abonos y fertilizantes

No todos los abonos y fertilizantes son iguales, existen marcadas diferencias y utilidades entre un abono y otro, por ejemplo,

  • Según su procedencia: que puede ser orgánica o inorgánica.
  • Por su composición: pueden ser abonos simples o abonos complejos.
  • Por su forma de aplicación: unos fertilizantes se pueden aportar al suelo, otros por vía radicular y otros por vía foliar.
  • Según su formato: los abonos pueden ser sólidos o líquidos.
  • Por el momento en que se aportan: los abonos pueden ser de fondo o de cobertera.

Los abonos simples

Los abonos simples son aquellos que sólo contienen un único nutriente de los 14 nutrientes que la planta necesita.

Se suelen utilizar para corregir la carencia del nutriente en cuestión, o bien para potenciar determinados momentos del desarrollo de la planta que precisa de ese nutriente en mayor cantidad.

Algunos ejemplos del uso de fertilizantes simples:

  • Ante una carencia de hierro en el suelo, que provocará una clorosis férrica, podemos aplicar un fertilizante que sólo contenga hierro en su composición, y así poder paliar esta carencia concreta.
  • El potasio favorece y potencia la maduración y el engorde de los frutos de los huertos y frutales.
  • Con fósforo estimulamos la floración y el cuajado de los frutos.
  • El nitrógeno favorece el crecimiento, la masa foliar y el color de las hojas.

Los abonos complejos

Son los fertilizantes que contienen dos o más nutrientes en su composición, también se les llama fertilizantes compuestos y son los abonos más utilizados.

Estos fertilizantes suelen incorporar los tres macronutrientes primarios (nitrógeno (N), fósforo (P), potasio (K).

En muchos casos también se agregan macronutrientes secundarios o micronutrientes a su fórmula.

De forma simple, podemos decir que los fertilizantes complejos son un plato combinado, un menú variado para las plantas.

Abonos de fondo

Los abonos de fondo son los que se incorporan y mezclan con el terreno de forma previa a la siembra o la plantación, mediante un laboreo profundo del terreno.

Para el abonado de fondo se suele utilizar abonos ricos en materia orgánica, que fertilizan y mejoran el terreno y lo preparan como base ideal para el posterior cultivo.

Abonos de cobertera

En cambio, los abonos de cobertera se aportan por encima del suelo, o enterrándolos ligeramente.

Los fertilizantes de cobertera se utilizan cuando no es posible incorporarlos al terreno en profundidad, por ejemplo en un césped o cultivo ya establecido. .

Abonos de aplicación al suelo

Todos los abonos, ya sean de fondo o de cobertera, que se aportan en el terreno para que sean absorbidos por las raíces, son abonos de aplicación al suelo.

Independientemente de que estos fertilizantes sean sólidos o líquidos, la absorción de los nutrientes será por vía radicular.

Abono foliar

Los fertilizantes foliares se pulverizan sobre las plantas y son absorbidos por sus hojas.

El fertilizante foliar se aplica en forma líquida, por lo que ya vienen preparados en este estado, o en polvo soluble en agua.

La fertilización foliar es una forma rápida de aportar nutrientes, de corregir carencias nutricionales y de potenciar determinados estados de desarrollo, como son el enraizamiento, el crecimiento, la floración o la fructificación.

Aunque con el fertilizante foliar se obtienen rápidos resultados, no hay que olvidar que la forma natural de absorción de nutrientes es por vía radicular, y la fertilización foliar nunca deben sustituir completamente al abonado vía suelo.

Abonos orgánicos

El abono orgánico es un fertilizante natural, resultado del procesamiento de residuos provenientes de animales, plantas y otros restos orgánicos.

La principal cualidad de los abonos naturales es que no se limitan a fertilizar aportando nutrientes, también mejoran y regeneran las propiedades físicas, químicas y biológicas del terreno.

El suelo rico en materia orgánica es un suelo fértil por naturaleza y, salvo excepciones, será el preferido por la mayoría de las plantas y cultivos.

Los fertilizantes naturales los podemos encontrar en estado sólido o líquido.

Ejemplos de abonos orgánicos naturales:

  • Mantillo
  • Estiércol
  • Humus de lombriz
  • Fertilizante de guano
  • Humus líquido
  • Compost vegetal
  • Materia orgánica líquida

Abonos ecológicos

El hecho de que un producto sea de origen orgánico o natural no quiere decir que esté certificado como abono ecológico.

Un fertilizante orgánico es un abono natural porque se ha elaborado con ingredientes biológicos de origen animal o vegetal.

Sin embargo, para que un fertilizante orgánico se considere abono ecológico, y obtenga la certificación como tal, se tienen en cuenta otros factores, como puede se su impacto medioambiental en los procesos de extracción, producción y envasado.

Por ejemplo, un estiércol de caballo que ha comido alimentos tratados con productos químicos será un abono orgánico natural, pero seguramente no obtendrá la certificación como producto ecológico.

Fertilizantes inorgánicos

A los fertilizantes inorgánicos se les conoce como abonos minerales o abonos químicos.

Son fertilizantes que se procesan en laboratorio a nivel industrial y que no procede de elementos orgánicos.

Los fertilizantes minerales se fabrican en forma sólida, líquida o solubles.

Proporcionan nutrientes de forma rápida, aunque hay fertilizantes químicos de liberación lenta o controlada.

Son buenos fertilizantes para corregir carencias nutricionales y para dar un aporte extra de nutrientes en los momentos en que las plantas más los necesitan.

Los fertilizantes inorgánicos aportan nutrientes, pero no mejoran las propiedades físicas del sustrato.

Se pueden fabricar con formulas nutricionales prácticamente a la carta, y así satisfacer las necesidades nutricionales específicas de plantas o cultivos concretos.

Pueden contener un sólo nutriente (fertilizante simple) o varios nutrientes (fertilizante compuesto)

En el caso de los fertilizantes compuestos, la cantidad de cada uno de los nutrientes que contiene su composición puede variar.

Si llevan la misma proporción de cada uno de los macronutrientes (nitrógeno, fósforo y potasio) se denominan fertilizantes equilibrados.

Los fertilizantes minerales también se utilizan para potenciar o favorecer determinados estados de desarrollo, como el enraizamiento, el crecimiento, la floración o la fructificación.

Abono universal

El abono universal es uno de los fertilizantes más populares y que más se venden.

Como su propio nombre indica, los fertilizantes universales sirven para la fertilizar de forma general la mayoría de plantas y cultivos.

No están especialmente formulados para ninguna planta o cultivo concreto, pero a cambio son muy polivalentes y suelen tener un precio más económico.

Consultas sobre abonos y fertilizantes

Si esta guía esencial no ha resuelto tus dudas o necesitas información más técnica y detallada, no dudes en ponerte en contacto con nuestro especialista, antes o después de tu compra.

Guía básica del abonado del jardín y sus plantaciones